Testimonio de Paola. Represión y montaje policial en Móstoles a una víctima de la violencia policial el 29M

[CAST] [CAT a continuació] Me llamo Paola. El pasado 29 de Marzo durante los piquetes informativos y pacíficos de la huelga general en Móstoles, en la calle Alfonso XII, cerca de una sucursal de Ibercaja, un compañero se acerco a ella para informar a los y las trabajadoras de su derecho a huelga, el Comisario de la Policía Nacional de Móstoles le empujó para impedir su entrada, los y las compañeras recogían al compañero para que no cayera al suelo, el Comisario dio orden de cargar contra las personas que allí nos encontrábamos, creando caos donde no lo había. Yo me vi envuelta en ese caos, con tan mala suerte de que acabé, junto con otras compañeras, entre una cabina de teléfono y una valla, mientras los cuerpos del estado, en este caso Policías Nacionales de Móstoles, cargaban contra nosotros y nosotras, casi sin respiración y doblada, prácticamente por la mitad en la valla, seguían dando con las porras. Gracias a los y las compañeras que me sacaron no sufrí mas daños, cuando nos juntamos las agredidas, que esperábamos sentadas en un bordillo, decidimos ir al hospital para dar parte de la incidencia y posteriormente poder poner una denuncia sobre lo sucedido.

Pero aquí no acaba todo, aunque yo pensé que sí. Ayer, 2 de abril, mientras me encontraba en mi puesto de trabajo, recibí una llamada de teléfono de la comisaría diciéndome que me tenía que personar para declarar sobre unos incidentes ocurridos el día de la huelga, le digo que en ese momento no puedo porque estoy trabajando, me dice que llego a las 10:45de currar y que es una putada, que si me iba de vacaciones al día siguiente, mi cara es un cuadro, claro. Le digo que no sé si me iré y me dice que si me voy y no paso por comisaría se me pueden complicar las vacaciones, entonces más desconcertada si cabe, le digo que hasta que no hable con mi abogada no iré a comisaria ni diré nada. Hablo con mi abogada y me dice que es muy raro, pero que al día siguiente nos pasábamos. Llamo a mi madre, que anteriormente me había llamado pero no había podido contestar, mi sorpresa llega cuando me dice mi madre que ha ido a casa un tal Pablo diciendo que es amigo mío y que como no estaba en casa si podía darle mi teléfono, entonces es cuando mi corazón empezó a salirse de mi ser, no entendía nada. Volví a llamar a mi abogada y ella me dijo que quedábamos y nos acercábamos a comisaría, la sorpresa es todavía mayor cuando en comisaría nadie sabe nada de la llamada que yo he recibido ni de ninguna declaración. Cuando por fin nos pasan, el Policía que nos atiende, que tampoco sabe nada, se levanta hasta tres veces para corroborar la información y con cara de cuadro y las manos temblando me dice que estoy detenida por un delito de atentado contra la autoridad.

Diez minutos más tarde me estaban bajando a los calabozos, un recorrido bastante agobiante donde no sabes qué es lo que puede pasar, ahí no hay cámaras, y desde luego no creo que nadie corriese en tu ayuda. Me leyeron mis derechos y avisaron a mi madre, me hicieron quitar todas mis pulseras, collares, cordones y demás objetos con los que me pudiese lastimar, qué ilusos si piensan que te ganan a la primera, me dieron una colchoneta, una manta y directa al calabozo. Son feos, de baldosa blanca como los de los psiquiátricos de las películas, había sangre por el suelo y no paraban de sonar las tuberías del baño que estaba al lado.

Al rato de estar allí, se acercaron dos Policías a preguntarme si sabía porque estaba allí, le dije que no, su contestación, muy típica de la Policía “venimos de buenas, eh!!! no te pongas así”, y les dije que no les estaba contestando mal, que simplemente me habían llamado para declarar y me habían detenido sin saber el porqué, me preguntan si yo no tenía un juicio con un policía y no fui, les digo que no y se marchan. En ese momento, sola, con miedo, cansada, desorientada, sólo oía pasos, ruido y voces y empecé a pensar en lo peor que me podía pasar, que a otras personas sí les ha pasado… No podía respirar, pedí ir al baño y si me podían dar una tila o una manzanilla, el Policía me dijo que no tenía nada, pero que si quería ir al médico era mi derecho y le dije que sí. Mientras esperaba mi estado de ansiedad iba subiendo, vino una pareja para llevarme, pero tuve que esperar media hora más, ya que más de 30 compañeros y compañeras estaban fuera dándome todo su apoyo, lo que agradezco enormemente, pero mi estado de ansiedad aumentó, mi mandíbula y mi lengua se durmieron, mis manos también, mis rodillas se paralizaron y no podía respirar. Los agentes me llevaron al hospital donde me dieron diazepam, conseguí relajarme y dormir 5 horas seguidas después de comer unas galletas y tomar un zumo.

La mañana y los Policías no han sido tan agradables, me han fichado recién levantada sin poder abrir los ojos y el traslado a los juzgados, peor. Cuando me han subido arriba para tomar declaración, ha aparecido el Comisario de la Brigada de Información, que muy desconcertado, me ha preguntado que quién me llamo a mí ayer para ir a Comisaría, le cuento lo sucedido y sorprendido se marcha. La Policía que me ha engrilletado desde luego no era ni por asomo la mitad de persona que los compañeros que me atendieron por la noche, de los cuales no tengo queja ninguna, he conseguido que no me molestasen, pero ella las ha cogido por el medio y me las ha retorcido para hacerme daño, dejándome marcas y un moratón en la muñeca derecha. Cuando llegábamos a los Juzgados, los Policías han visto la concentración en apoyo que había frente a la puerta, y ella le ha comentado al compañero “¿Has visto los que hay en la entrada?, pues ahora se va a joder y va estar un buen rato”. No ha sido muy larga la espera, pero si fría, los calabozos de los juzgados son peor, si cabe, que los de la comisaría. Cuando he visto a mi abogada me he sentido mucho mejor. En poco tiempo me han pasado a declarar, todo ha ido bien. En el atestado figura que, presuntamente, cogí a la Policía por detrás de la oreja derecha, le di un puñetazo en la cara, patadas en el costado, muslos y rodillas, que le tiré un líquido y que le rompí unas gafas, los guantes anti corte de Policía y la gorra del uniforme, todo eso yo sola y obviamente a la velocidad de la luz, porque no había ni un Policía solo. Aparte de que en ese momento yo me encontraba en el hospital haciendo un reconocimiento de las agresiones sufridas en la carga ordenada por el Comisario, para poner posteriormente una denuncia junto con otras dos compañeras. La pregunta que más nos ha sorprendido ha sido que si yo pertenecía al grupo “La Casika”. “La Casika” somos todas, no un grupo, ¿qué querías?, ¿que dijese que no?, ¿que renuncie a la Casika y a la gente del 15M de Móstoles?, a esas personas que se han pasado 2 horas en la puerta de una comisaría para apoyarme, a esas personas que han estado al lado de mi padre y de mi madre, que han venido esta mañana a la puerta del juzgado, a esas personas que se mueven para cambiar el mundo PUES NOOOOO!!, NUNCA, NO RENUNCIARÉ JAMÁS A MI GENTE NI A MÍ MISMA, NO VOY A CAMBIAR POR MUCHO QUE ME PERSIGÁIS, LA LUCHA ES DEL PUEBLO Y YO PERTENEZCO A ÉL Y SIGO CREYENDO QUE ESTO PUEDE CAMBIAR Y YO VOY HACER TODO LO QUE PUEDA, YO NO HE HECHO NADA Y LO VAMOS A DEMOSTRAR.

SÓLO DEFENDÍA MIS DERECHOS Y LOS TUYOS COMO TRABAJADORA Y ÉSTA ES SU RESPUESTA.

NO A LA REPRESIÓN, NO AL TERRORISMOS DE ESTADO, NO MÁS MONTAJES POLICIALES.

GRACIAS MAMÁ Y PAPÁ POR LA EDUCACIÓN QUE ME HABÉIS DADO, GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE ME APOYAN Y QUE LUCHAN, LA LUCHA CONTINÚA. ÁNIMO COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS NO PUEDEN CON NOSOTRXS, SOMOS LXS BUENXS.

OS QUIERO.

[CAT] Testimoni de la Paola. Repressió i muntatge policial a Móstoles a una víctima de la violència policial el 29M

Em dic Paola. El passat 29 de Març durant els piquets informatius i pacífics de la vaga general a Móstoles, al carrer Alfonso XII, prop d’una sucursal d’Ibercaja, un company s’hi va apropar per a informar els i les treballadores del seu dret a vaga, el comissari de la Policia Nacional de Móstoles el va empènyer per a impedir la seva entrada, els i les companyes van recollir al company perquè no caigués a terra, el comissari va donar ordre de carregar contra les persones que ens trobàvem allà, creant caos on no n’hi havia. Jo em vaig veure embolicada en aquest caos, amb tan mala sort que vaig acabar, juntament amb altres companyes, entre una cabina de telèfon i una tanca, mentre els cossos de l’estat, en aquest cas Policies Nacionals de Móstoles, carregaven contra nosaltres, gairebé sense respiració i doblegada, pràcticament per la meitat a la tanca, seguien donant cops amb les porres. Gràcies als i les companyes que em van treure no vaig patir més danys, quan ens ajuntem les agredides, que esperàvem assegudes en una vorera, vam decidir anar a l’hospital per donar part de la incidència i posteriorment poder posar una denúncia sobre els fets.

Però aquí no acaba tot, encara que jo vaig pensar que sí. Ahir, 2 d’abril, mentre em trobava en el meu lloc de treball, vaig rebre una trucada de telèfon de la comissaria dient-me que m’havia de personar per declarar sobre uns incidents ocorreguts el dia de la vaga, li dic que en aquell moment no puc perquè estic treballant, em diu que arribo a les 10:45 de pencar i que és una putada, que si me n’anava de vacances a l’endemà, la meva cara és un quadre, és clar. Li dic que no sé si me n’aniré i em diu que si me’n vaig i no passo per comissaria se’m poden complicar les vacances, llavors més desconcertada encara, li dic que fins que no parli amb la meva advocada no aniré a comissaria ni diré res. Parlo amb la meva advocada i em diu que és molt rar, però que l’endemà ens hi passaríem. Truco a ma mare, que anteriorment m’havia trucat però no havia pogut contestar, la meva sorpresa arriba quan la meva mare em diu que ha anat a casa un tal Pablo dient que és amic meu i que com no era a casa si li podia donar el meu telèfon, llavors és quan el meu cor va començar a sortir del meu ésser, no entenia res. Vaig tornar a trucar la meva advocada i ella em va dir que quedàvem i ens acostàvem a comissaria, la sorpresa és encara més gran quan a comissaria ningú sap res de la trucada que jo he rebut ni de cap declaració. Quan per fi ens fan passar, el policia que ens atén, que tampoc sap res, s’aixeca fins a tres vegades per a corroborar la informació i amb cara de quadre i les mans tremolant em diu que estic detinguda per un delicte d’atemptat contra l’autoritat.

Deu minuts més tard m’estaven baixant als calabossos, un recorregut bastant angoixant on no saps què és el que pot passar, aquí no hi ha càmeres, i per descomptat no crec que ningú corregués en la teva ajuda. Em van llegir els meus drets i van avisar a la meva mare, em van fer treure totes les meves polseres, collarets, cordons i altres objectes amb els que em pogués fer mal, què il·lusos si pensen que et guanyen a la primera, em van donar un matalàs, una manta i directa al calabós. Són lletjos, de rajola blanca com els dels psiquiàtrics de les pel·lícules, hi havia sang per terra i no paraven de sonar les canonades del bany que estava al costat.

Al cap d’una estona de ser allà, es van acostar 2 policies a preguntar-me si sabia perquè era allà, li vaig dir que no, la seva contestació, molt típica de la Policia “venim de bones, ep! no et posis així “, i els vaig dir que no els estava contestant malament, que simplement m’havien cridat per declarar i m’havien detingut sense saber el perquè, em pregunten si jo no tenia un judici amb un policia i no hi vaig anar, els dic que no i se’n van. En aquest moment, sola, amb por, cansada, desorientada, només sentia passos, soroll i veus i vaig començar a pensar en el pitjor que em podia passar, que a altres persones sí els ha passat… No podia respirar, vaig demanar anar al bany i si em podien donar una til·la o una camamilla, el policia em va dir que no tenia res, però que si volia anar al metge era el meu dret i li vaig dir que sí. Mentre esperava el meu estat d’ansietat anava pujant, va venir una parella per portar-m’hi, però vaig haver d’esperar mitja hora més, ja que més de 30 companys i companyes eren fora donant-me tot el seu suport, que agraeixo enormement, però el meu estat d’ansietat va augmentar, la meva mandíbula i la meva llengua es van adormir, les mans també, els meus genolls es van paralitzar i no podia respirar. Els agents em van portar a l’hospital on em van donar diazepam, vaig aconseguir relaxar-me i dormir 5 hores seguides després de menjar unes galetes i prendre un suc.

El matí i els policies no han estat tan agradables, m’han fitxat recentment aixecada sense poder obrir els ulls i el trasllat als jutjats, pitjor. Quan m’han pujat dalt per prendre’m declaració, ha aparegut el comissari de la Brigada d’Informació, que molt desconcertat, m’ha preguntat que qui em va avisar a mi ahir per anar a Comissaria, li explico el succeït i sorprès se’n va. La Policia que m’ha emmanillat per descomptat no era de cap manera la meitat de persona que els companys que em van atendre a la nit, dels quals no en tinc cap queixa, he aconseguit que no em molestessin, però ella les ha agafat pel mig i me les ha retorçat per fer-me mal, deixant-me marques i un blau al canell dret. Quan arribàvem als jutjats, els policies han vist la concentració en suport que hi havia davant la porta, i ella li ha comentat al company “Has vist els que hi ha a l’entrada?, Doncs ara es fotrà i s’hi estarà una bona estona”. No ha estat molt llarga l’espera, però sí freda, els calabossos dels jutjats són pitjor, si és possible, que els de la comissaria. Quan he vist la meva advocada m’he sentit molt millor. En poc temps m’han passat a declarar, tot ha anat bé. En l’atestat figura que, presumptament, vaig agafar al policia per darrere de l’orella dreta, li vaig donar un cop de puny a la cara, puntades de peu al costat, cuixes i genolls, que li vaig tirar un líquid i que li vaig trencar unes ulleres, els guants anti tall de Policia i la gorra de l’uniforme, tot això jo sola i òbviament a la velocitat de la llum, perquè no hi havia ni un policia sol. A part que en aquell moment jo em trobava a l’hospital fent un reconeixement de les agressions sofertes en la càrrega ordenada pel comissari, per posar posteriorment una denúncia juntament amb altres dues companyes. La pregunta que més ens ha sorprès ha estat que si jo pertanyia al grup “La Casika”. “La Casika” som totes, no un grup, què volies?, que digués que no?, que renunciï a la Casika i a la gent del 15M de Móstoles?, a aquestes persones que s’han passat 2 hores a la porta d’una comissaria per donar suport, a aquestes persones que han estat al costat del meu pare i de la meva mare, que han vingut aquest matí a la porta del jutjat, a aquestes persones que es mouen per canviar el món DONCS nooooo!!, MAI, no renunciaré MAI A LA MEVA GENT NI A MI MATEIXA, NO CANVIARÉ PER MOLT QUE EM PERSEGUIU, LA LLUITA ÉS DEL POBLE I jo hi pertanyo I segueixo creient que AIXÒ POT CANVIAR I JO FARÉ TOT EL QUE PUGUI, JO NO HE FET RES I HO DEMOSTRARÉ.

NOMÉS DEFENSAVA ELS MEUS DRETS I ELS TEUS COM TREBALLADORA I AQUESTA ÉS LA SEVA RESPOSTA.

NO A LA REPRESSIÓ, NO AL TERRORISME D’ESTAT, PROU DE MUNTATGES POLICIALS.

GRÀCIES MAMA I PAPA PER L’EDUCACIÓ QUE M’HEU DONAT, GRÀCIES A TOTES LES PERSONES QUE EM DONEN SUPORT I QUE LLUITEN, LA LLUITA CONTINUA. ÀNIM COMPANYS I COMPANYES NO PODEN AMB NOSALTRES, SOM LES BONES I ELS BONS.

US ESTIMO.

About these ads
Esta entrada fue publicada en Apoyo y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s